“Vine a explorar el naufragio.
Las palabras son intenciones. / Las palabras son mapas.
Vine a ver el daño causado / y los tesoros que perduran.”

Adrienne Rich (Diving into the Wreck: Poems 1971-1972)

No son estas las palabras de la poeta con las que abre ¿Me estás escuchando?, pero resultan igualmente relevantes ante la colisión de las vidas de las dos protagonistas en una misma carretera vital donde los diálogos irán desgajando los secretos que han condicionado su viaje. Y es que en las conversaciones con personas extrañas a las que solo nos une un hilo muy fino es donde, a menudo, más nos abrimos y con mayor confianza ante la falta de consecuencias de las hipotéticas confesiones. Terapia, lo llamamos, y es un espacio seguro tanto por su importancia personal como por su irrelevancia social, en tanto que se produce el acuerdo tácito del silencio fuera de sus fronteras. Aunque las fronteras sean distintas para cada viajero dentro de la ficción mental de los mapas, como decía Adrienne Rich.

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La última obra de Tillie Walden es, pues, un road trip a través de las carreteras del Oeste de Texas, la “perfecta mezcla de gigante y diminuto” paisaje en el que dos chicas, la adolescente fugada Bea y la mecánica en plena crisis existencial Lou, descubrirán las emociones y facetas ocultas de cada una de ellas durante un viaje a ninguna parte… Hasta que la aparición de un misterioso gato convierta el periplo prácticamente en una operación de rescate que sirva de excusa para ahondar más en las profundidades personales de las protagonistas. Todo ello trasladado a las páginas con la soltura y versatilidad de Walden para narrar, alterar sus propios códigos genéricos y, sobre todo, dotar de magia y onirismo a cada página con sus evocadores juegos de color.

Así, ese Oeste de Texas, entre lo rural y acogedor y lo vasto y fantástico, sirve de escenario mental para desarrollar dos vidas entrelazadas que nos hablan de cuestionamiento y reordenación del propio destino frente a lo esperado y lo determinista; de las responsabilidades respecto a la familia, tanto en los lamentos por lo nunca dicho como en las huidas hacia adelante por conflictos inasumibles; y de la valentía, acaso necesariamente inconsciente, y el peso emocional que recae sobre la toma de decisiones drásticas sobre el propio ser. Estos volantazos mentales (y literales) que funcionan como motor de la obra se plasman en el propio paisaje, en especial en el ficticio pueblo de West que sirve de macguffin a partir del ecuador de la obra. Es ahí donde el realismo mágico empieza a nutrir a la obra de influencias surrealistas y arquitecturas expresionistas, con una persecución que imprime un ritmo frenético hasta su clímax.

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Las aristas, las sombras, la noche en la inmensidad desértica… todo oprime, todo ahoga, y entonces explota la luz. Y la pregunta que da título a la obra llega en un instante en el que no hay magia, solo una realidad muy incómoda, como una losa cuya caída se mitiga levemente por el hermanamiento de unas protagonistas que se sienten tan cercanas entre ellas como las propias personas que leen. “Nada de esto es culpa tuya” es la frase que precipita el tercer acto y que resuena hasta un final reconfortante que nos ayuda a escapar. La magia existe, ha de existir, porque es la única manera en que una pesadilla se puede volver mero sueño, y el sueño una posibilidad real. Y esa posibilidad es el tesoro que perdura en los restos del naufragio.

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¿Me estás escuchando?,

de Tillie Walden
La Cúpula

Contenido: Are you listening? (First Second, 2019)

Rústica. 324 páginas. 29.50€.
Desde el 26/03/2020.
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